Manual del verano según Rohmer (y otros engaños)
Idealizar el verano es un deporte universal. Lo fue para Rohmer. Lo fue en El jardín de los Finzi-Contini. Lo fue para George Costanza. Quizá porque el verano nunca ha sido una estación, sino una promesa. La promesa de que durante unas semanas seremos una versión más interesante, ligera y feliz de nosotros mismos. Resulta conmovedora…
