La tienda de la esquina
Las papelerías nunca vendieron bolígrafos. Vendían la posibilidad de empezar algo. Todo ocurría antes de comprar. Abrías la puerta. Sonaba la campanilla. Llegaba el olor del papel. Cuadernos apilados. Gomas Milan. Cartulinas. Carpetas. Lápices negros y amarillos. Tizas. Rotuladores. Cajones de madera. Casi nunca ibas solo a comprar un cuaderno. Ibas a comprobar que todavía…









